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13 de febrero de 2012

LUNA ROJA

 




Una de las creencias mágicas más singulares a los ojos occidentales modernos, es la práctica del  aislamiento menstrual a la que era sometida la mujer durante su periodo. Creencia aún mantenida por los Parsis de la India, en donde se la tiene por uno de los pilares de las leyes sagradas del Vendidad. En el Vendidad se ordena la exclusión de la mujer en cualquier acto religioso; se le prohíbe tener contacto con los objetos de culto, incluso dentro de la casa, y se le ordena estar separada de su marido durante los días que este en dicho estado de impureza. Para encontrar los orígenes de esta extraña practica, tenemos que remontarnos a un pasado oscuro y distante, donde la sangre era motivo de espanto y superstición.  En el mundo antiguo existían una serie de  prescripciones, con miras a evitar la contaminación mágica que conllevaba estar en contacto con la sangre. El asesinato no era un acto reprochable por el hecho de quitar la vida a alguien, sino por la mancha psíquico-mágica que involucraba. 

La sangre al ser vertida por la cavidad en donde se engendra la vida, de una manera inexplicable a los ojos de los hombres antiguos y de manera cíclica sólo podía responder a influjos que presagiaban calamidades. La dicotomía vida/muerte en dicho acto se hacía palpable, y los peligros que la exposición a la sangre traían, se veía aumentada significativamente con la sangre que manchaba y ensuciaba el sagrado santuario de la vida.
El periodo menstrual era una instancia sacrílega, en donde la mujer se hacía parte de un acto de podredumbre y de blasfemia, ligado inequívocamente al mal. La menstruación era una ofensa a la vida, su origen y razón de ser eran desconocidos; por tanto susceptibles de causar mal y calamidades mayores, pues al ser vertida de la fuente misma de la vida, esta era una mutación del orden divino.
Dicha creencia puede ser avalada por la gran cantidad de ritos asociados a la pérdida de la virginidad, ya muchos de ellos hablan o tienen que ver con violaciones por personajes mitológicos de cierta connotación macabra. Ahora la impureza de la sangre de la mujer la convertía en un ser intocable. Cualquier contacto con ella en dicho periodo, conllevaba una mancha e impureza tal, que afectaba tanto al cuerpo, como al espíritu.
En general, y desde el punto de vista etnográfico, podemos decir que la sangre menstrual ha sido considerada como maléfica, pues disminuye el potencial sanguíneo de la comunidad; esto hace que la mujer sea juzgada como una enemiga temporal del clan mientras dure la menstruación. La sangre menstrual también ha sido valorada en general como venenosa e impura por lo que fue frecuente que a la mujer se la separe del clan situándola en la copa de un árbol o sobre un cajón hecho de hojas, se le medio entierre en el suelo o se le recluya durante el período, todo ello por temor a que alguna gota de sangre caiga al suelo y contagie a la tierra o que se exponga a los rayos del sol y la impureza afecte al cielo. Ejemplos del encierro femenino durante las menstruaciones hay muchísimos, siendo el periodo de reclusión muy variable. Así tendremos a los falasha de Etiopía, los llamados ‘Judíos Negros’, que disponen en sus poblados de unas casas especiales llamadas “casas de la sangre” o, más significativamente, “casas de la maldición”, donde las mujeres se retiran unos siete días durante su menstruación. Diversas tribus del Camerún pintaban a la mujer de rojo durante su regla (advertencia visible sobre el tabú de su estado) y la encerraban en una choza oscura lejos del poblado, dándole de comer y beber a través de un tubo hecho con el hueso del ala de un águila de cabeza blanca y tratándolas como si fueran enfermas contagiosas. Tribus de la Hehe, en Tanganica, mantenían encerradas a las menstruantes durante cinco días. Hasta un año duraba la cuarentena menstrual entre las indias thlinket y koniaks de Alaska, o las wafiomi de Africa. Las chiriguanas, de los Andes bolivianos, también permanecían todo un año entero de purificación encerradas en sus casas, pero además debían permanecer en un rincón oscuro de la misma, de cara a la pared y sin hablar con nadie. En otras ocasiones las mujeres sólo estaban obligadas a llevar un símbolo de la reclusión que sufrían en otros tiempos. Diversas etnias optan por no encerrar a las mujeres durante el periodo menstrual, pero de una forma u otra se les sigue considerando como impuras
Supersticiones Menstruales
La creencia en la nocividad de las mujeres menstruantes es muy antigua, pues existía el convencimiento de que la sangre menstrual contenía sustancias extrañas, irritantes o venenosas .Según el Talmud (siglo II a.C. - IV d.C.), compilación de la tradición judía, si una mujer está iniciando sus reglas y pasa entre dos hombres, está condenando a muerte a uno de ellos, pero si por el contrario la mujer está terminando de reglar, hará que los dos hombres se querellen.
Plinio el Viejo (23-79 a.C.) también enumeraba, en su Naturalis historia, los peligros de la mujer menstruante: puede cambiar el vino en vinagre, romper los espejos, estropear el hierro y el cuero, nublar los cielos, volver estériles los campos, hacer caer las frutas de los árboles, matar las abejas y abortar a los animales.
Creencias similares sobre la malignidad de la sangre menstrual se difundieron ampliamente en Europa durante el siglo XIII. Se creía que impedía germinar los cereales y agriaba los mostos; también era capaz de empañar los espejos, embotar las navajas, hacer que el hierro fuera atacado por el orín, que los objetos de bronce se ennegrecieran, y además tenía la propiedad de disolver la cola de betún.
La proximidad de la reglante haría que se estropeara la masa del pan, que no se ligara la pasta de buñuelos y rosquillas, que creciera el hollín en las calderas, que se marchitaran las flores y que huyeran las abejas de las colmenas. Además, era convencimiento general que los enfermos empeorarían si se les acercaba una mujer reglante.
Por el contacto directo con la sangre podrían morir las plantas y los árboles perderían sus frutos, además, si los perros la lamían contraerían la rabia con toda seguridad.
En España, especialmente, era creencia muy extendida que la mujer durante la regla era capaz de provocar con sus ojos acciones maléficas por infección; en Argamasilla de Alba y otros pueblos castellanos era habitual pensar que si una mujer menstruante miraba o tocaba a un niño, le produciría el “Mal de Ojo”.
El supuesto efecto pernicioso de la sangre menstrual llevó indefectiblemente a los europeos a establecer también una serie de prohibiciones y prescripciones sociales que afectaban directamente a las mujeres reglantes. Sin necesidad de extendernos más, diremos que en el Concilio de Nicea se prohibió la entrada en las iglesias a las mujeres que estuvieran reglando. En Alemania se creyó hasta el siglo XVIII que un pelo del pubis de una mujer reglante mezclado con su sangre menstrual, si se dejaba en un estercolero, al cabo de un año se convertiría en una serpiente o daría lugar a la aparición de animales dañinos y venenosos. También era común creer que si los niños eran engendrados durante el período de la regla serían pelirrojos, viciosos por naturaleza y con alto riesgo de verse afectados por la lepra; para otras personas, los hijos concebidos durante la regla serían deformes y monstruosos, mientras que las niñas serían estériles al no tener nunca sus periodos.
Todavía en la actualidad perdura la creencia de que las mujeres que están menstruando no deben tocar las plantas pues podrían marchitarse o que durante la regla no se debe hacer salsa mayonesa o ajoaceite pues se cortaría y se estropearía; incluso hay quien piensa que las mujeres menstruantes, por bien de su salud, no deben lavarse la cabeza ni tomar alimentos o bebidas frías mientras les dure la hemorragia.
Curiosamente esta supuesta malignidad de la sangre menstrual se utilizó en otros lugares con fines beneficiosos,  en beneficio de unos pocos al realizarse con ella pociones y brebajes brujeriles…
En Birmania pensaban que la sangre menstrual tenía poderes terribles y que sólo su olor era capaz de contaminar el aire, y justamente por ello, cuando una plaga de insectos asolaba sus campos, recurrían a las mujeres menstruantes para que pasearan por ellos con los genitales al desnudo, pensando en que esto sería suficiente para que los insectos murieran o se alejaran. En España e Italia, aunque no de forma tan marcada, también se hizo su sitio esta superstición; en Sicilia incluso usaban el agua de la higiene íntima de las menstruantes para humedecer los troncos de los árboles para que no fueran atacados por las orugas.
En Baviera los campesinos entregaban a las vírgenes menstruantes pañuelos de encaje para que los impregnaran con la sangre menstrual, pues los consideraban poderosos amuletos capaces de evitar a quien los llevara accidentes o heridas con hemorragias; incluso las mujeres solteras se guardaban para sí estos amuletos pues, llegado el momento del embarazo, les preservarían de las hemorragias uterinas que les podrían desencadenar un aborto.
En Francia, durante el siglo XVII, se pensaba que la sangre menstrual de una mujer que no hubiese parido tenía la propiedad de apagar los fuegos por muy vivos que fueran éstos. En el sur de Rusia, pensando que la sangre tendría parte del alma de su propietario, la utilizaban como filtro de amor mezclándola con el vino o el café.
Los que creían en el efecto salutífero de la sangre menstrual la utilizaban para curar el lagrimeo, la epilepsia y las convulsiones en general, los dolores rebeldes, la erisipela, la gota, los diviesos, las verrugas, lamparones, llagas viejas, tercianas, hidrofobia, esterilidad, e incluso curaba el amor voluble asegurando el amor de los hombres. También se llegó a creer que serviría de contra hechizo, que desharía el Mal de Ojo, preservaría de la peste y desviaría las tormentas.
Para terminar, anotaremos que aunque de todos es sabido que la ciencia es curiosa por naturaleza, en ciertas ocasiones su curiosidad le pierde; así veremos que se llegó a descubrir una sustancia en la sangre de las mujeres durante la menstruación y que fue considerada como una sustancia tóxica, por lo que se le dio el nombre de menotoxina.
Trabajos de diversos autores como Schick, Macht, Livingstone y Eleizalde dieron a esta sustancia una actividad fitotóxica que explicaría el efecto sobre las plantas; posteriormente los estudios de Smith y sus colaboradores ciñeron esta actividad tóxica a la mucosa uterina, responsabilizándole de la destrucción y descamación menstrual, aunque luego se le negó este efecto tóxico y Markee señaló que se trataría de un factor vasoconstrictor local; hoy en día se considera simplemente que la llamada menotoxina sería una sustancia de la familia de las prostaglandinas con un importante papel en el desencadenamiento de la menstruación
Actualmente se considera al ciclo menstrual mucho más que sólo un fenómeno meramente fisiológico. Supone una poderosa fuerza creativa que también afecta a la mujer a nivel psicológico y espiritual. Una mujer que toma conciencia de su ciclo y las energías inherentes a él, también aprende a percibir un nivel de vida que va más allá de lo visible, mantiene un vínculo intuitivo con las energías de la vida, el nacimiento y la muerte, y siente la divinidad dentro de  la tierra y de sí misma. A partir de este reconocimiento la mujer se relaciona no sólo con lo visible y terrenal sino con los aspectos invisibles y espirituales de su existencia. Fue a través de este estado alterado de consciencia que tenía lugar todos los meses que las chamanas/curanderas y más adelante las sacerdotisas, aportaron al mundo y a su propia comunidad su energía, claridad y conexión con lo divino. La curación la magia, la profecía, la enseñanza, la inspiración y la supervivencia provinieron de su capacidad de sentir ambos mundos, de viajar entre los dos y de llevar sus experiencias al otro.
La Menstruación es la clave de la renovación de la Mujer. Es el momento de vaciarnos de todas las energías del pasado para absorber vida nueva. No existe purificación más grande que el derramamiento natural y cíclico de sangre femenina, el líquido vital que contiene toda la información de nuestra historia en el mundo físico. Como con cualquier recurso, para conseguir los mejores resultados necesitamos trabajar CON en vez de en contra de las cualidades inherentes de nuestro cuerpo. Nuestros ciclos naturales muchas veces reflejan los ciclos de la naturaleza, más notablemente los de la Luna; podemos emplearlos en la magia, enfocados hacia conseguir una vida más ordenada. La mayoría de las mujeres tienen ciclos de 26-32 días, que varía ligeramente de mes a mes. (Esto no se aplica a todo el mundo, y si tu ciclo parece errático e inestable, consulta con tu ginecólogo). Esta regularidad, una vez descubierta y cartografiada pues como sabemos las mujeres un registro tipo calendario para poder predecir los días de ovulación y el siguiente periodo es lo mas común y aconsejable ayuda a hacer de la magia menstrual un tipo de magia natural para otros ciclos: por ejemplo, magia de abundancia para asegurarte de que consigues un sueldo regular; hechizos de protección para ir y volver del trabajo cada día, y así.
El flujo menstrual actúa como un limpiador mensual. Además de la placenta no utilizada, cierto número de toxinas interiores se evacuan de nuestro sistema cuando sangramos. Aprovecha y haz un ritual de purificación cada mes. Aquellos que empleen el agua son particularmente apropiados –baños mágicos, aspersiones de agua, y otros líquidos purificadores- son herramientas excelentes durante esta época del mes. Puedes añadir un poco de tu sangre para aumentar los efectos y el vínculo entre la magia y tu cuerpo (asegúrate de bañarte o ducharte con agua fresca después).
Al principio de cada periodo, visualiza tu sangre fluyendo de tu ser llevándose todas las toxinas e impurezas de tu cuerpo. Visualiza todos los dolores, incordios, frustraciones y otras influencias negativas del mes pasado disolviéndose de tu cuerpo y tu mente entrando en la sangre que sale de ti. Al final de la menstruación, ¡te sentirás mucho más renovada después de dejar ir semejante carga!
Una de las quejas más grandes sobre la menstruación implica a los dolores. Duele, por supuesto, y en algunas mujeres puede llegar a impedir funcionar de manera normal durante un día o más. Como todas las cosas, a pesar de todo, tienen su propósito. Las contracciones del útero para repeler la sangre crean energía, como cualquier otra función corporal, y es una poderosa herramienta mágica. Los mejores tipos de magia a emplear en relación con esta energía son de tipo activo o agresivo. Este es el momento para emplear tu don inherente para afectar a tu mundo, especialmente para eliminar obstáculos. La energía menstrual hace milagros a la hora de lidiar con gente y situaciones problemáticas – utilízala para atar o hacer desaparecer. También es bastante útil para destruir bloqueos internos y malos hábitos, así que usa el dolor periodo simbólicamente para eliminar cualquier cosa, desde el estancamiento al bloqueo del escrito. Utiliza tus dolores como un motivador para salir y conseguir que se hagan las cosas. No sólo la actividad ayuda mucho a liberar la tensión que hace que los dolores sean peores, sino que ayuda a sacar a nuestras mentes de la incomodidad.
Utilizar los dolores para la magia es simple. Durante el momento en el que sean más fuertes, realiza tu magia como lo haces habitualmente, pero centra la energía de tu útero en lo que estés haciendo. Visualízalo como un poderoso calor rojo que emana de tu cuerpo. Si está cargando un objeto, sujétalo contra tu abdomen y deja que la energía fluya hacia él. Puedes también untar velas y otros objetos con tu sangre para conseguir una fuerte magia simpática. Siente la energía irradiar de tu cuerpo –este es un momento genial para las formas de trance que impliquen bailar y cantar.
Comprender y utilizar los ciclos dentro de nosotros mismos nos ayuda a ganar una auto-perspectiva más sana y a mejorar nuestras vidas. En el proceso de emplear magia menstrual, aprendemos no sólo a deshacernos de patrones y hábitos viejos e inútiles, sino a crear unos nuevos que nos beneficien a nosotros y al mundo que nos rodea.
Lumena

EL MITO DE LILITH



Parece ser que el nombre de Lilith procedería de la mitología del entorno, puede ser sumeria o acádica, en el que se encuentra una diosa llamada "Lilliku" o "Lillithu", que  correspondería a una advocación más de la diosa de la fertilidad, deriva del hebreo Lil, que significa   ‘noche’, por lo que Lilith vendría a significar “ la nocturna”, término que   nos transmite la idea de oscuridad, de ausencia de luz, y que se relaciona con sus características personales y su ámbito de acción: la otra faz del día y los hechos que en tal momento acontecen. Una de sus representaciones   y uno de sus animales asociados, la lechuza, refuerza esta consideración  al tratarse de un ser que se desenvuelve en las tinieblas.       
Se han hecho muchas traducciones, equivalencias y comparaciones del término "Lilith", y ninguna de ellas demasiado agradable, pues se   la conoce como Ave de noche (ahora sin especificar), ser monstruoso, ente espectral, fantasma nocturno, diablesa, etc.; se la ha llegado a emparentar con las tentadoras, sensuales y libidinosas súcubos, tan famosas en el Medioevo, erigiéndose nada menos que en Reina de las mismas.       

 
* El Talmud describe a Lilith como una bella y encantadora fémina de opulenta figura y espectacular cabellera ondulada y la cree madre de gigantes y  monstruos. Algunas versiones de este texto nos la emparientan con un animal de pelo muy abundante perteneciente a una antigua especie no precisada, ya extinta y probablemente desconocida en la actualidad.        
* En la demonología cabalística se la designa como uno de los siete demonios tradicionales, en concreto el adversario del genio de Venus, siendo ambos regentes del viernes. En tal versión, Lilith tiene  faz humana, lleva el busto desnudo y su cuerpo termina en una larga cola  de serpiente.        
* También en la Cábala se la llama la reflexión femenina  de Samael o Samael-Lilith. Satanás es el adversario por excelencia y una   de las versiones de Samael, y Lilith asumiría características de "doble  opuesto" y "doble contrario". Desde aquí se la entiende de nuevo como  un ente maligno semi-animal o medio humano.  
*Cabalísticamente hablando Lilith representa el poder negativo de la dècima esfera del àrbol de la vida,  la de Malkuth (el reino, el mundo material). Representa por tanto todos los aspectos de la naturaleza negativos al ser humano, como huracanes, terremotos, etc.
*Su simbolismo también combina muerte y sexualidad, deseo y miedo. Cuando uno hace Trabajo de Sendero (una forma de meditación guiada) a través de las esferas del Árbol de la Vida (las sephirot del Árbol) también tiene que controlar y dominar los aspectos desequilibrados del mismo. En este caso Lilith representa básicamente al deseo y el miedo de cosas materiales, los apegos, como diría un budista. Para la mayoría de gente los mayores deseos son los atados a la parte sexual y el mayor miedo es a la muerte. Cabalísticamente hablando el entender y dominar la simbología representada por Lilith es sumamente importante para darle a la parte sexual el nivel que se merece sin obsesionarse y ser un esclavo de la misma y para entender a la muerte como una parte más de la vida.     
* En el Zohar se la conoce como Hayo Bischat: "la Bestia",  y también la "Mala Bestia", y se afirma que de ella descienden nuestros actuales monos.
* Finalmente, no podemos olvidar las tradiciones de corte  astrológico que relacionan a Lilith con la "luna negra". En este contexto, estaría representada gráficamente por un punto concreto del cielo situado en la parte más alejada de la órbita lunar respecto a la tierra. A nivel psicológico, se supone que operaría sobre los impulsos inconscientes reprimidos  que, individualmente, se expresarían según el sector zodiacal (signo y casa particular) activado por su presencia y conforme a los aspectos que presente con otros elementos astrológicos. Sí pues, tenemos que Lilith se nos aparece como seductora mujer, bello animal, ambiguo ser a medio camino entre el humano y la bestia, ente monstruoso, diablesa, fascinante demonio hembra y espectral habitante de las sombras, generadora de seres aberrantes. Pero siempre se muestra impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio,  de transgresión, de oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo. Y por el contrario, también de frescura, espontaneidad, independencia, libertad y tal vez autenticidad; pues todo simbolismo es ambivalente y polivalente, como ya se ha señalado, cosa que los pocos elementos concretos  y muy modificados de su mito a los que podemos acceder nos confirman.
Mas no por dejar de pertenecer al plano físico se privó Lilith de las   delicias de la fecundidad, ya que según nos muestra la tradición engendró  seres en tales correrías nocturnas. Y lo hizo, para más precisión, durante  los 138 años que -dice la Cábala- tardó Adán en engendrar a Seth después de que hubieran nacido Caín y Abel, cifra que nos da una idea de la longevidad  (mítica) de nuestro antepasado y de la espaciada capacidad generativa  de ambos progenitores.

No es extraño que en vista de los anteriores avatares, Lilith no sea nada grata en la tradición hebrea. Está mal, desde este contexto, tener la osadía de querer asemejarse al varón reclamando paridad con el mismo,  discutir el rol a tomar respecto a éste, desobedecer las órdenes del Hacedor  con tanto atrevimiento, abandonar el Paraíso… Pero lo más terrible de   todo es el hecho de invocar el Nombre de Dios, innombrable en toda la   tradición judía, por considerar que el Nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de  Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho  mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo,  en fin, demasiado grave. Un primer análisis del mito nos muestra que Lilith ha abierto las puertas de lo prohibido. Lilith ha roto con lo estipulado por el Creador para  la raza humana. Ha quebrantado lo establecido, se ha querellado contra el orden natural de las cosas, ha abandonado el lugar propio de la Humanidad, ha transgredido los límites impuestos a los seres humanos (algo que también hará Eva en su momento) y por ello se ha colocado fuera del mundo de los hombres y se ha convertido a sí misma en apátrida, en exilada, en extraña…
Es por su actitud frente a las normas por lo que se considera a Lilith enemiga del matrimonio, adversaria de los nacimientos, contraria a los  hijos, instigadora del deseo proscrito y fomentadora del desacato, en  general, frente a las reglas sociales establecidas. Por todo ello, en  definitiva, en el contexto judaico se la tiene por un ser nefasto y un  ente maligno en general; de ahí su asociación con lo diabólico y su vinculación  con la tentación y la trasgresión, a evitar, por supuesto, si se pretende  mantener un orden sociocultural determinado.
ANÁLISIS DEL MITO DE  LILITH

    a).- Antropológico
Su situación de primera mujer antes del nacimiento de Eva la presenta  como un ser previo a la adquisición de la conciencia humana, como un representante de una "humanidad previa"; por decirlo así, un grupo de seres anteriores a la humanidad que todos conocemos y de la cual todos participamos en  la actualidad.        
   b).- Religioso
Ciertas particularidades de las personificaciones de Lilith podrían emparentarla con características, atributos y potencias relacionadas con la Magna Dea, la Diosa en su aspecto oscuro en la plena acepción del término, como por ejemplo su capacidad generativa, su relación con la sabiduría profunda, su vinculación con la vida y la muerte, su asociación con lo abismal, etc.                   
   c).- Psicológico
Lilith contiene en sí elementos suficientes que, sin hacer una valoración moral, sí nos permiten en cambio pensar en un patrón típico de lo femenino   caracterizado por rasgos como la independencia, la autonomía, la autopertenencia, la confianza en el propio criterio, el sentido crítico, la vinculación  con el propio ser y el propio deseo que desde nuestra mentalidad la hacen conceptualizar como individuo libre. El mismo hecho de su "ocultamiento"  en las profundidades nos mostraría que el factor Lilith puede estar en determinadas mujeres reprimidas, ocultas en su propio interior, mas permanece   latente y actúa desde las propias profundidades.        
   d).- Social
Lilith nos remonta a la tan mitificada, por otra parte, etapa matriarcal  de la Humanidad, cuyos restos casi podemos exhumar si hacemos arqueología  cultural y, aún ahora, contemplamos implícitos en algunos textos de la  Literatura clásica y en el simbolismo de las Diosas lunares.

 El simbolismo de Lilith, por tanto, apuntaría a un momento previo al actual  orden social patricéntrico que ha prefijado determinadas pautas de relación entre hombres y mujeres. Y por "actual" entendemos vigente, en el sentido de que corresponde a unos códigos todavía en uso en los patrones culturales judeo-cristianos y en las sociedades a ellos adscritas; códigos que se   remontan a los orígenes mismos de esta tradición. No hay más que ver cómo   ha "desaparecido" Lilith, cómo aparece Eva en el Génesis, la interpretación  y la divulgación tan particular que durante siglos se ha hecho de los actos de nuestra primera madre como portadora del mal y fuente del pecado para la Humanidad, además de las consecuencias sociales e individuales provocadas con tales transmisiones.

 Lumena

LA BRUJA


Después de leer a Susana Castellanos de Zubiria y de ser fuertemente  impresionada por su libro “Diosas, brujas y vampiresas” y deseando escribir un articulo sobre brujas que es lo mas predecible que podría haber hecho una vez iniciado el blog y siendo wiccana , he decidido robar vilmente a mi admirada autora al ser de su autoría casi todas citas de este articulo. Regresando al tema de la mujer como bruja me pareció muy importante tocarlo no solo del punto de vista pagano , no escribiré exaltando sus virtudes y dominios , no la compareceré por su historia escrita con sangre pues no es la única que ha sufrido, ni hare una oda al arquetipo de bruja actual, muy por el contrario tocare el tema porque la bruja así como el demonio han sido los mas grandes chivos expiatorios de los defectos , y desordenes mentales de la cultura humana en todos sus tiempos y la nueva y desenfadada libertad ética ,moral y religiosa la han recreado de una forma muchas veces vulgar y decepcionante, y digo muchas veces que no es todas las veces y como me llega que esto sea así despotricare a diestra y siniestra de nuestra actualidad y su deformación hasta que me odien o cambien , hasta que me maldigan o pueda influir o termine uniéndome a las legiones de Sabrina y buffy (quien sabe el look gótico siempre me ha ido bien); Ahora  para hablar de la bruja debo hablar de la mujer , la que fue primero diosa , luego sacerdotisa , y luego jugo entre bruja(cuyo concepto daré luego aunque todos conocen) y seguidora de María (paradoja para mas contrastante ) y esto porque  siempre  nos ha atribuido un misterioso poder que proviene de la mística relación entre mujer-naturaleza y del espíritu femenino creador y maternal, además claro del poder de la sexualidad femenina, características presentes en todas las Diosas antiguas y luego en las sabias sacerdotisas que con el tiempo se convertirían en  hechiceras y durante la Edad Media serían conocidas como brujas primeramente veneradas y posteriormente castigadas por lo mismo atributos. Ahora habría que hacer una distinción entre las hechiceras consideradas como encarnaciones de las diosas, ellas se relacionaban con la noche, la oscuridad, la naturaleza, la fertilidad y los conocimientos ocultos o prohibidos dominando los poderes de la naturaleza, en fin , todo aquello a lo que el hombre de ese tiempo temía, mientras que a las brujas se les acusa odia y tema porque la bruja viene a ser la hechicera desde el punto de vista católico que se desarrollan generalmente en un área rural(si, también se sabe que el clasismo era una de las muchas formas de discriminación preferidas en aquellas épocas), ambas  han dado cuerpo a lo incomprensible, por lo que le recuerdan constantemente al hombre que la naturaleza, la vida y el mundo no están bajo su poder , y es tal el miedo que han despertado las mujeres portadoras de la antítesis del concepto femenino mariano que surgió la temible imagen de la bruja. Está comprobada la existencia al menos teórica de dos brujerías: la más clásica, que procede de la Antigüedad y que subsiste aún hoy en día en el mundo rural(…según dicen), la hechicería de los filtros amorosos, pociones, herbolaria,  de la predicción del buen o el mal tiempo, y la adivinación; y una segunda brujería, totalmente imaginaria, pero de la que se acusa a un determinado número de personas : la brujería demoníaca, vinculada al diablo, a aquelarres, etc. de tener un pacto con el diablo, sellado por una relación sexual en un aquelarre de abortos y matanzas …Según esto todas las brujas son hechiceras pero no todas las hechiceras son brujas.”Las hechiceras al igual que las brujas, conocen la naturaleza, sus leyes, sus secretos y sus seres, representan todo lo que causa temor, se relacionan con la Luna, la lascivia, lo erótico, el misterio y la muerte. Tienen una visión global y buscan manipular las fuerzas naturales, ya sea para resultados benéficos o maléficos. Si bien tienen un aspecto sobrenatural, sus pasiones son humanas, femeninas. “La bruja es la racionalización cristiana de la imagen ancestral diosa-hechicera…y su contacto con la trascendencia, su capacidad de enlazar lo visible con lo invisible y lo humano con lo divino, adquirió un exclusivo carácter diabólico.” Es decir, la bruja es la misma hechicera que ha existido siempre pero ahora la Iglesia la acusa de hacer pactos con el demonio y tener relaciones sexuales con él. Desde la antigüedad mediterránea, germánica o nórdica existieron magos, brujos, curanderos o hechiceros encargados de conocer los secretos del mundo y manipular las fuerzas ocultas. Estas funciones espirituales estaban principalmente en manos de los varones. Entre los siglos IV y VI la principal lucha cristiana fue contra el paganismo y todos los ritos de las culturas bárbaras, pero esta lucha se confundió con una lucha contra la magia, que eventualmente sería contra la brujería practicada por las mujeres. La bruja como imagen femenina tiene un aspecto demoníaco, su actitud es desafiante, ella es astuta, rebelde e instintiva, no respeta ninguna autoridad y reniega de Dios. La bruja es un ser que encarna el saber y la divinidad antigua pero es considerada satánica, ella y sus conocimientos y prácticas.. 
 
 
Los aquelarres eran de carácter nocturno, festivo, irreverente y lujurioso; Castellanos de Zubiría explica que eran la manifestación del ancestral vínculo de la mujer con la tierra, las reminiscencias de las bacanales, las fiestas de sátiros y ninfas, los ritos celtas de adoración de la fertilidad y de las diosas y Margaret Murray lo expone como rezagos de religiones antiguas tratando de sobrevivir a oscuras.

Pero al crear la idea del diablo, la magia ‘negra”, el satanismo y la de­monología, la Iglesia creó un enemigo que existía fuera de los verdaderos cristianos y fuera del dominio de Dios. El infierno ya no estaba limitado al mundo inferior, pasó a ser un enemigo flotante cuyos seguidores po­dían estar en todas partes, excepto en el interior del corazón o la mente del auténtico cristiano. Esta teología tan represiva no permitía la imper­fección humana. Por ejemplo, el hecho de pensar en el sexo indicaba una vinculación con el diablo; Otro ha debido de introducir ese pensamiento en el cerebro. La solución era sencilla: Quemar a la persona que había ‘enviado” ese pensamiento. Tal como señala Doreen Valiente: ...EI Diablo jugó un papel importante en el desarrollo psicológico de la humanidad. La corrupción del corazón humano se proyectó en él. Acusaron a las supuestas servidoras del diablo, las brujas, de hacer las cosas prohibidas que ellos mismos deseaban  hacer, en el profundo infierno de su alma, y’ luego torturaron y quemaron a las brujas por ser tan  ‘malvadas’... Los auténticos poderes del infierno no procedían de unos diablos externos sino del contenido de la mente humana”. Como dice Jung, cuando el mal, o la “sombra’’, se proyecta hacia fuera del yo, puede entonces abrumar al yo existente en nuestro interior. Se forma una especie de sombra colectiva que forma un fenómeno de masas que puede explicarse  por un procesos inconsciente denominado participación mystique , un proceso mediante el cual los individuos y los grupos se identifican  emocionalmente con un objeto , persona o idea , en aquel cao la religión católica cristiana pervertida hasta sus raíces durante el  Medioevo , a partir de la identificación dejan de lado cualquier tipo de discriminación moral y surgen formas colectivas fanáticas , de esta forma cuando la sombra  reprimida por toda una sociedad se proyecta sobre una minoría , que en este caso serian las mujeres o los rezagos de ciertas religiones se activa potencialmente el odio y todo el mal que esta sociedad puede ocasionar , así que a mi parecer la quema de brujas y la bruja misma así como los arquetipos y símbolos demoniacos no son culpables de nada mas que de ser diferentes en una época donde la diferencia era defecto, esto también podría explicar las raíces del racismo moderno, posiblemente, se remontan a esta proyección  masiva de la sombra, pues los cazadores de brujas han descrito repetidas veces a Satanás como el “hombre negro”, en una épo­ca en que prácticamente no se veían hombres negros en Europa. Esta ima­gen permaneció en la conciencia de la masa esperando proyectarse de nue­vo sobre la totalidad de la raza negra, así como en los judíos y gitanos. Cuando el yo-sombra se proyecta, la “raza dominante” es siempre la blan­ca: el blanco se considera sinónimo de pureza y la oscuridad de impureza.
 
Actualmente La filosofía de las brujas relacionada con la Luz y la Oscuridad. No existe un dualismo entre el bien y el mal. El Poder Único que está por encima de todo no es ni bueno ni malo; trasciende el pensamiento cuali­tativo. El Poder contiene el potencial de ambos elementos: la Oscuridad  y la Luz. El reconocer la existencia de la Negatividad posibilita el trabajo consciente con lo positivo. Así pues, percibimos que el ritmo vital es cíclico: la luz desemboca en la oscuridad y ésta en la luz nuevamente.., el verano en el invierno y nuevamente en el verano... el día en la noche y de nuevo en el día. Toda la vida forma una unidad: como la luna crece y mengua, y las mareas responden, Los pensamientos y las acciones sombrías surgen de una misma fuente, la interna . La brujería resurge como  una religión importante y moderna. Se presenta bajo muchas modalida­des; forma parte de la tendencia actual a apartarse de la teología occi­dental estándar y, en concreto, del movimiento cada vez más importante de retorno al paganismo.
Desgraciadamente, hoy en día abundan las “brujas” ansiosas de po­pularidad y publicidad. Algunas han escrito ciertos manuales de instruc­ciones sobre “brujería” que perpetúan las percepciones negativas sobre la brujería como magia manipuladora. Algunas han creado unas escue­las a distancia y ciertas agrupaciones que prometen  la conversión instan­tánea en brujas/os, previo pago del importe. Pero cada vez son más los libros buenos sobre brujería que están a disposición del público y cada vez más las personas que recurren a la brujería considerándola como una religión. Por todo ello, los amantes del sensacionalismo están perdiendo importancia.
Sin embargo el estudio o el verdadero estudio de la brujería no sólo incluye temas tan concretos y extensos como la historia y la mitología , ciencias  como la herbologia o herbolaria, psicología y un extenso y complicado respaldo de libros de toda índole para poder practicar en años lo que antiguamente a las verdaderas hechiceras les tomaba toda una vida dominar .Algunas personas que se han convertido a la brujería actual la cual muy pocas veces es basada en prácticas antiguas de una cultura única y específica sino que está conformada por cientos de ideologías antiguas (algunas incluso opuestas las unas de las otras, como la wicca incaica, si es wicca en toda la extensión de la palabra pero usa a lo dioses de la antigua cultura quechua en su panteón además de realizar pagos a la tierras y demás fusiones en cuanto a practicas , que van desde tejer telares como ofrendas hasta utilizar objetos típicos durante rituales……si la religión es subjetiva y puedes mezclar papas con camotes si quieres pero entonces admítelo no eres wiccca eres neo shamanico o pagano a secas pues  donde la primera dice q el bien y el mal son aspectos de la divinidad y la segunda que  notoriamente separaba esos aspectos y es por esos “huecos” que las nuevas brujas se resisten en cubrir que terminan considerando su rol de bruja como una devoción a lo antiguo y macabro más que como un arte verdadero y simplemente rinden culto los Días Fes­tivos con exagerado alarde de esto y disfrutan de las  tradiciones más convenientes y así terminan varios adolescentes conformándose con versiones tipo ‘$ilver’ Ravenwolf, donde le digan que es una persona especial y diferente a las demás, que está cultivando poderes extraordinarios porque aprende para ser bruja y la verdad queda sepultada bajo romanticismos , ah y me olvidaba de mencionar que otro aspecto a tener en cuenta es el ego exagerado de aquellas mujeres que SÍ saben cómo seguir las practicas que la brujería requiere y a l sentirse comparadas con el tipo anteriormente descrito (rajado y vilipendiado ) pero que al no por cultura se salvan de la necesidad de atención y buscan una razón para destacarse inflan sus egos hasta que no haya más espacio en la cabeza para recordar cuando la vaca fue ternera o que en cada religión y practicantes (el que practica , no el que sólo dice que lo hace) hay una espiritualidad tan grande como en otras , pues a las finales dios/sa/ses/sas son conceptos absolutos y trascendentes mientras la forma en la que se perciben siempre serán relativos y condicionados , por lo tanto la religión que unos practique y su espiritualidad es subjetiva y por lo tanto debe ser respetada mientras no denigre las costumbres de algún grupo pre establecido (si eres bruja wicca y te da la gana de hacer o seguir solo tu gana entonces di y piensa que eres bruja y olvídate de la wicca)  .Claro que nunca se puede generalizar  ya que otras participan en investiga­ciones ocultistas muy serias y muchos hacen  magia para la comunidad, siguen la más difícil parte que es la del autoconocimiento y viven en armonía a sus principios sean estos socialmente aceptados o no tal como hacían las brujas verdaderas  hace mucho tiempo. En cualquier caso, la brujería inspira cada vez menos recelo y parece menos misterio­sa por miles de motivos donde juegan de desde los más admirables hasta los más degradantes o psicológicamente necesitados, tal como todas las religiones del mundo.
Lumena

LA FEMINIDAD CONDENADA





Durante la Edad Media se dijo que las mujeres eran débiles de fe solo la palabra fémina etimológicamente significaba fe minus, es decir, menor en fe, Se ha dicho que la época más caracterizada por el pensamiento antifeminista fue la Edad Media. Aunque ha sido difícil definir la historia de las mujeres en esta época debido a su ausencia en las fuentes escritas, lo que se sabe es a través de los escritos masculinos. De ellos se ha deducido que la mujer medieval fue caracterizada como un símbolo de pecado. Durante el Medioevo la sociedad era una sociedad agraria al servicio de la Iglesia que expresó una constante lucha y temor hacia lo demoníaco y bueno claro que también una atracción mórbida y ya que el demonio estaba estrechamente relacionado con la feminidad bueno… las mujeres fueron especialmente las víctimas. La principal justificación fue el pecado original, la mujer era la heredera de Pandora (para los griegos) o de Eva (para los judíos). A raíz de la traición de Eva en los jardines del Edén se concibió a la mujer como la causante de todos los males de la humanidad. Se creía que las mujeres eran personajes secundarios, naturalmente débiles, tentadas a la maldad y culpables de la mortalidad de los seres humanos. Por ejemplo Tertuliano la definió como la puerta del infierno, San Clemente dijo que toda mujer debía avergonzarse de su sexo, San Juan Crisóstomo denominado Padre de la Iglesia, dijo que la mujer era la enemiga de la amistad, un mal necesario y un peligro doméstico, y San Agustín impuso la idea del pecado original. 
Durante la Edad Media en Occidente la mujer fue vista a través de un doble símbolo o personificación, El pensamiento medieval no concebía al mundo como una unidad sagrada, por el contrario, era un mundo dividido en dos polos, el de Dios, el bueno, y el del diablo el malo. Para que una mujer hiciera parte del primero debía emular a la Virgen María, que era la contradicción del ideal femenino de las primeras civilizaciones puesto que suponía la procreación como salvación del pecado y la virginidad como virtud suprema; también buscaba callar y represar las emociones, sentimientos y deseos de las mujeres. Condenaba la sexualidad y el amor y placer carnal, se decía que “el placer sentido por las mujeres procedía, sin duda, de una naturaleza especial, era un goce cercano al que debían sentir las serpientes, un goce rastrero, sordo, venenoso, pérfido.” Las mujeres fueron condenadas por su sexo y fue tarea de los hombres controlarlas e incluso castigarlas por ser un problema para la sociedad, sin embargo, entre los siglos XIII y XV los historiadores han dicho que se presentó un fenómeno en el que las mujeres decían tener contacto directo con Dios, decían ser invadidas y transportadas por Él. Este entusiasmo profundo se manifestó de distintas formas: las visionarias (anunciaban el futuro que Dios les había revelado), las prometidas de Cristo, las enamoradas de Jesús (amor erótico), las que tenían estigmas (mística de la pasión), y las que abusaban de la comunión. Estas mujeres querían defender la posibilidad de explorar y profundizar la fe, pero debido a que la Iglesia no admitía esto pues se reconocía a ella misma como la única capaz de transmitir y ofrecer sabiduría, la Iglesia tomó una actitud de desconfianza, incomprensión y rechazo hacia aquellas “jovencitas exaltadas e incultas” y nació la bruja. La bruja es la estigmatización de la mujer como la portadora de un mal congénito. Es una condena nacer mujer, es una condena querer ser una mujer sabia y autónoma, es una condena porque la mujer siempre será la sospechosa debido a su naturaleza y trabajo

 Debido a que toda forma de poder femenino pasó a ser maleficio, los hombres le temían a la feminidad. Para acabar con el miedo o por lo menos ocultarlo sin demostrar cobardía, los hombres demonizaron la fuente de temor, y como todo lo demoníaco hay que acabarlo y rechazarlo, subyugaron y condenaron a las mujeres en quienes la demoníaca feminidad era más evidente obviamente les parecía mas fácil echarle la culpa a la mujer de sus propias desviaciones sexuales (y asi también nacieron súcubos e íncubos). La iglesia consideraba a las mujeres proclives a la brujería por ser las predilectas del diablo, las veía más vulnerables al pecado, en especial a la lujuria y la infidelidad. La belleza era la herramienta para engañar y su trabajo el medio para lograrlo ya que eran comadronas, consejeras en asuntos amorosos, preparaban la comida, elaboraban medicinas utilizando la naturaleza y cuidaban a los niños y enfermos. El hombre siempre ha asociado con la mujer todo aquello que le es ajeno a él, lo que no puede aprehender o comprender. Fue así como lo sobrenatural y el misterio de la vida encarnaron en la mujer nuevamente, ella era la responsable de la generación y muerte de todo y por eso adoraron su fertilidad y temieron su carácter y conocimiento. No obstante, ella también encarnaba todo lo que el hombre no podía o no quería ser. Se fue fortaleciendo una concepción dualista del mundo, hombre y mujer. Mientras el primero se reconocía con la racionalidad, la segunda fue asociada con la volubilidad y frivolidad. 
Todo lo que representara un ciclo continuo era femenino como lo fue en antaño; lo que aparece y desaparece, lo primigenio y lo eterno. Lo masculino, por el contrario, era lo trascendente, lo que penetraba lo esférico. Los conceptos masculino y femenino abarcan mucho más que a hombres y mujeres, también se refieren a circunstancias sociales, épocas, acciones o roles, entre otros. Algunas feministas señalan que el capitalismo y la guerra son conductas masculinas. Desde la antigüedad se les ha reconocido a los hombres por su racionalidad, ello implica el rechazo de sentimientos y el predominio de “valores objetivos”, como la riqueza, el poder, la individualidad y la competencia. Basados en estos valores se desarrollan actividades como la guerra y el capitalismo. la reciente y persistente irrupción femenina en la ideología patriarcal, ha llevado a que autores como Whitmont denominen la época actual como El retorno de la diosa, pues la mujer intenta romper con la concepción masculina exclusiva del mundo y darle a éste un poco de feminidad como la que existió milenios atrás, sin embargo ahora el problema contra la mujer no es el hombre sino la mujer misma, si bien las cosas han cambiado radicalmente en el prototipo de la mujer y los movimientos feministas han abolido la serie de injurias estúpidas que se tenia contra nuestro genero , manejar la nueva libertad y la posibilidad de fusionar arquetipos es un extenso trabajo interno y por mucho que se intente las nuevas libertades pueden convertirse en oscuros conflictos cargados de frustración y despecho donde una se cree mas mujer mientras mas odia y reprocha el pasado masculino, pero ¿Qué es lo femenino ahora? ¿Qué es una mujer ahora? ¿de verdad se necesita continuar recordando con dolor un pasado que ya paso? El problema para mi es que la feminidad sigue siendo condenada pues la mayor parte de mujeres o caen en l posición del hombre y permanece en ellas un desprecio de sus propios valores como mujer y la negación de la Diosa interna con un desprecio oculto, no! No eres menos mujer porque usas pantalones! Hablar como camionero borracho tampoco te quitara el estigma de ser mujer y nada fructificara  si te quedas atrapada en la imitación inconsciente de los hombres o en la identificación  con la masculinidad y por otro lado la remerita de Hello Kitty no te hace mas mujer y no eres una bruja por que simplemente eres mujer (para ser una bruja te lo tienes que ganar), eres mujer y punto, con los defectos que eso incluye, las bendiciones y las herencias culturales que tenemos , explorarse y aceptarse a si misma, vestirse o hablar de determinada forma no por el efecto que causara eso en los demás sino porque así te nace, ser una bruja no por escuchar el debate que se arma en torno a ti y la parafernalia (la maldita parafernalia!) constante, si no porque así eres y eso quieres ser , eres mujer y punto  y expresarlo como mejor te da la gana pues es una libertad ganada y merecida que ha costado años conseguir pero que el actualmente popular machismo con faldas o la deprimente esclavitud  consentida, por mas grado de liberación que el mundo externo pueda haber desarrollado no hará otra cosa que continuar nuestra condena.

 Lumena